domingo, 4 de agosto de 2013

DAVID ALARCO HINOSTROSA: UNA DECIMA A SU BARRUNTO LINCEÑO.


Por Sócrates Araníbar Luna

Garcilazo fue su cuna
de la quinta al callejón,
su décima es cual ninguna
y es de Lince y Lobatòn

Don David Alarco Hinostroza, escritor, poeta y decimista linceño de fama internacional, conocido en el ambiente intelectual Latinoamericano como “El Repentista Inca”, está considerado como el cultor peruano de la espinela más destacado del siglo.

Improvisador de fuste, dotado de un léxico elegante y culto, adversario temible en la controversia improvisada, ha sido protagonista de encuentros de altísimo nivel con decimistas famosos de México y Cuba, saliendo siempre airoso y dejando bien en alto el nombre del Perú y de Lince. Estas controversias pueden hallarse en You Tube con sólo escribir su nombre y dar el mágico click.

David es de Lince y su sueño fue arrullado en el barrio de Garcilazo de la Vega, en cuyas veredas han dado sus primeros pasos personajes famosos como Doña Lucila Campos  y Pedro Pablo "Perico" León. Don David es Director de "El taller de la Kontroversia", grupo dedicado a la enseñanza y difusión de la décima improvisada en el Perú y el extranjero. Sin desmerecer la calidad de  grandes decimistas en el ámbito artístico, David Alarco y César Huapaya, a nuestro entender, son los máximos exponentes de la dècima en el Perù .

Don David nos ha enviado esta décima, "Barrunto", una composición que nos hace hinchar el pecho de orgullo por Lince, cuna de grandes personalidades del arte, la cultura y las ciencias. ¡Palmas para don David!

Barrunto

Soy de aquel barrio de Lima
lleno de encantos y mitos;
leyendas, quehaceres, ritos
y de un proverbio que rima.
Soy del distrito; tarima
de mi infantil devoción,
soy casona y callejón,
casa, canchita y acera;
soy barrunto, soy quimera

de mi Lince y Lobatón.

EL DUO LOS COMPADRES EN UNA PARADITA DE LINCE ( Parte 1).

Por Manuel Araníbar Luna

Sorpresa: una orquesta de dos músicos.

Desde niños, cuando escuchábamos a Los Compadres, pensábamos que era un grupo, un conjunto completo con guitarras, flauta, toda la percusión de los cueros y la clave (los clásicos palitos que dan el ritmo 1-2-3, 1-2). Pero nos quedamos absortos la primera primera vez que los vimos actuando en vivo en el Festival de Agua Dulce. ¡Eran sólo un dúo y nadie más! ¡Pero cómo sonaba eso, chico! Esos dos hacían todo: guitarras, la clave humana, la flauta humana, el bongó, la tumba y el quinto, golpeando todas las partes de la guitarra.

Estuvieron alojados una larga temporada en Lince. Concretamente en el Hotel Majestic de la cuadra 15 de la Avenida Arequipa, esquina con Segura. De cuando en cuando degustaban los anticuchos y pancitas de la tía de la esquina de Gálvez con Manuel Castañeda,  los jugos surtidos de la Bruja Sotil antes de que su negocio se convierta en cantina, el escabeche de Cañete y el pisco sour del bar del hotel linceño donde se hospedaban.

En sus momentos libres paseaban por las calles de Lince y a veces se sentaban a descansar bajo los árboles del Parque Castilla. Solían detenerse a observar las paraditas, especialmente la de Lazo, Manuel Segura y Carlos Arrieta. Se quedaban maravillados al ver la  gran variedad de viandas y postres de la comida peruana.

Este caballo que tú ves aquí…
Cierto día del año 69, bajo el candente sol del medio día nos disponíamos a ir, toalla en mano, a la playa de Agua Dulce, pero previamente quisimos refrescarnos con una chicha morada. Y dimos un respingo cuando vimos a los hermanos Hierrezuelo, ambos de impecable guayabera, que observaban curiosos la chicha morada con hielo de la famosa tía que al amanecer vendía emoliente y al medio día lo hacía con maracuyá y chicha morada. Ambos pensaban que en el inmenso frasco de vidrio había vino tinto; así se lo hicieron saber a la caserita.

-          - No es vino, caserito - le dijo la tia que no sabía quiénes eran ellos - es chicha morada.

Mi hermano y yo nos codeábamos, para ver quién se animaba a preguntarle sobre la leyenda que corría en todo Lima en cuanto su lazo de parentesco. Por fin cogí valor y me lancé al ruedo.

-          - Dicen en todo Lima y Callao que ustedes son padre e hijo – les pregunté curioso luego de presentarme.

-          - Tú tá delirando, chico – nos dijo Lorenzo el mayor riendo –, ¿acaso pareco que tengo cien año’?; ete caballo que tú ve’ aquí sólo e’ menor que yo pol cinco año’.

-          - Sí, pero ¿cuál es su grado de parentesco –insistí -. ¿Qué son?

-       -    ¿Que qué es el son? – nos tomó el pelo haciendo un juego de palabras – E’ la música cubana pol excelencia. De mi tierra, de El Caney.

-          - No - se desesperó mi hermano -. Queremos saber si son familia.

-          - Pue’ claro, chico! – dijo Lorenzo jalando de la manga de la guayabera a Reynaldo-. ete caballo es el helmano mío, el menol. Depué’ de él viene la otra helmana mía, Caridá que también ‘e cantante.

Y la conversación se puso entretenida. Mientras saboreaban la chicha (Reynaldo repitió tres veces), Lorenzo nos decía que le gustaba la música afroperuana, casi todas las comidas, especialmente el cebiche, que allá en su tierra le llamaban “picante de pescado”, el cau cau y el lomo saltado, el clima de verano, pero no se acostumbraban al húmedo invierno limeño.

-          - El invierno de acá nos daña la voz y nos tupe las narices - nos dijo Reynaldo que era poco de hablar pero mucho de mirar a las muchachas que pasaban.

Luego añadió que tampoco les gustaba el ron peruano pero sí ‘la bebida de sabor nacional’; que en Cuba ya no había ambulantes, al menos no como en las paraditas de acá; que antes de la revolución los ambulantes pregonaban su mercadería cantando sones, guarachas y congas; que la electricidad, el agua, la instrucción, los útiles escolares y la salud eran gratuitos… y muchas cosas más…

Primo y Segundo...

Pero no nos dijeron nada de la existencia de Compay Segundo, de quien hasta ese entonces no sabíamos nada porque en las fundas de los discos de carbón y de vinilo no había información al respecto. Y es que desde que se escucharon los primeros sones de este conjunto tales como Sarandonga, la gente de la Lima chismosa comentaba que eran padre e hijo, sobrino y tío, compadres espirituales y que patatín patatán. Mucho después nos enteramos de otros detalles:

“Muchísimos años antes de formar el dúo, en la década de los treinta, Lorenzo y Francisco habían sido integrantes del cuarteto “Hatuey”. Después Hierrezuelo y Repilado acompañarían a la cantante María Teresa Vera. Una noche de 1949 la destacada cantante por repentina enfermedad no asistió a una actuación. Ambos tuvieron que improvisar. Fue así que nació el dúo.  ¿Y el porqué de Compay Primo y Compay Segundo? Allá en Cuba se les llama así: Primera voz: “Primo”; segunda voz, “Segundo”. En el tema Sarandonga se escucha una estrofa que dice:

…Y después dice la gente
Primo come boberías…


Pero a mediados de los la década de los cincuenta, en pleno auge del dúo, surgieron desavenencias. Lorenzo sacó a Compay Segundo e hizo ingresar a su hermano Reynaldo. Este tenía un pasado glorioso, pues con el nombre artístico de Rey Caney había grabado con la Sonora Matancera unos cuantos temas, el más famoso de los cuales es “Usted no me conoce a mí”.



Y Los Compadres, embajadores del son cubano por el mundo entero, se despidieron animándonos a visitar Cuba. “No crean toda la bobería que se habla de mi Cubita Linda”, fueron las últimas frases que nos dieron. Y se nos quedó en la memoria la voz aguda de Lorenzo y  la voz bronca y profunda de Reynaldo en aquel inolvidable encuentro con ellos en Lince (CONTINUARÁ).

sábado, 20 de julio de 2013

EL MAESTRO ADOLFO ZELADA, SÍMBOLO DEL CRIOLLISMO DE LINCE

Foto: cortesía de Pepe Ladd Jr.
Su nombre es sinónimo de criollismo pues aparte de eximio guitarrista es un gran compositor.  

Su maravilloso bordón ha acompañado a las figuras más importantes del criollismo, desde Jesús Vásquez hasta Perú Negro. El Maestro Zelada -quien en setiembre cumple los 90-  está identificado con nuestro querido Lince.

Vivió en la famosa quinta de Gálvez, luego en la 19 de Yerovi, después en la 20 de Guisse y hoy en día reside en la cuadra 3 de Belisario Flores. 

¡Más linceño que el cine Alianza! 

En la foto aparece con Lolo Fernández y Pepe Ladd, integrante de los Troveros Criollos. Su hijo, Carlos Adolfo "Cachito" Zelada Cavattori , nos ha prometido una crónica de la carrera de tan insigne figura emblemática de Lince y Lobatón.


¡Salud , Maestro Zelada, los linceños lo admiramos!

jueves, 27 de junio de 2013

SALSA: PANTALONES ACAMPANADOS Y CAMISAS FLOREADAS (Primera parte).

 Por Manuel Araníbar Luna.

La salsa en el rico Lince...

La salsa llegó a Lince a fines de los sesentas e inicios de los setentas. Recordemos los pasos acrobáticos del popular "Caña" en el Latin Brothers por el parque de los Bomberos, en el Macondo de Francisco Lazo, en el bar Zeta de Iquitos y sobre todo en el Apolo XI de Manuel Castañeda. Aquí una semblanza de la arrolladora música que sufrió tantas mutaciones que hoy no se parece a la original….

Ese periodo entre finales de los sesentas y comienzos la de los setentas fue una  época de pérdidas y hallazgos. Los adolescentes habían perdido casi todo, inocencia, mojigatería, vergüenza y mucha ropa. Pero asimismo habían hallado libertinaje y diversas drogas. Muy atrás había quedado la moda ye-ye de los cerquillos de los Beatles, el twist y los cabellos engominados y el peinado go-go de las adolescentes. Hablamos de la época hippie, y post- hippie, en la cual habían aterrizado de un viaje con marimba  las modas multicolores, ombligos al aire y saludo con la ‘v’ de la victoria.

Una mazamorra llamada chicha...

Quitando a los huachafos peruanos, esclavos de la moda norteamericana y su rock subterráneo, quitando la moda chicha de la música colombiana mezclada con rezagos del huayno, se había formado una mazamorra llamada chicha, o una chicha tan cargada que parecía mazamorra. Entonces, sin todo ello, quedaba la moda del Llauca, la moda salsa con sus achorados abarrotando legendarios bares como el Sabroso, El Combo de Loza, el Tito’s en La Perla y otros más que eran duros de matar o, en otras palabras,  matas del duraje. Era la salsa dura, con mucha pimienta, mucho ají, mucha dinamita y buena dosis de alucinógenos. Es allí donde se consolida todo ese movimiento de pantalones acampanados y camisas multicolores.

DEL BARCO AL SABROSO.

        Sigilosamente, como la marea que sube sin que te des cuenta, como la neblina que de a poquitos te humedece hasta los ollucos y te los congela en las noches de julio, así llegó a los muelles del Callao, con la complicidad de los estibas, entre productos ilegales, junto al whisky  y los pantalones ‘Lee’ de contrabando, junto a perfumes , licores, la Yohimbina y los relojes con tremendos cadenones, empezaron a llegar calentitos los LP y los 45 de la chacra a la olla, mejor dicho del barco al Sabroso. Bienaventurados los estibas porque ellos fueron los grandes artífices de que ese fenómeno llamado música tropical hecho en NY hoy llamado salsa se metiera de caballazo a los pecaminosos bares de de la avenida  2 de mayo y aledaños.

Hay que darles el crédito a los estibas. Ellos se jactaban – además de sus conquistas amorosas- de sus recientes adquisiciones musicales, las cuales exhibían junto a sus tremendos esclavones de orégano y sus tabas de taco aperillado – de la originalidad de tener en sus manos los primeros temas del Gran Combo, de Eddie Palmieri, de Alegre All Stars y de Joe Cuba con un crooner casi adolescente y libre de drogas llamado Cheo Feliciano. Se escuchaban temas alucinantemente bárbaros con la B de Benny Moré que ya no llegaban, por el estúpido y enfermizo bloqueo a Cuba.

Sin embargo le faltaba algo así como un pellizcón de orégano para completar el saoco, y es que aquella novedosa música tropical se bailaba al estilo guaracha antigua de la Sonora Matancera. No se conocía la coreografía neoyoricua (mitad Nuyol, mitad Boricua); y para aprenderla hubo que transcurrir varios almanaques de Bristol. Los chalacos ebrios escuchaban a un  Pellin Rodríguez quien cantaba muy ufano que tenía un swing sabroso, Palmieri acompañaba a Ismael Quintana en su dolor porque su Muñeca no lo perdonaba. Cheo le había pedido prestado – para no devolverlo jamás - el estribillo de su “I’ll never go back to Georgia” a Dizzie Gillespie y silbaba “el Pito” con Joe Cuba en las congas, llamadas tumbadoras A. C (antes de Castro).

Pasarían algunos cuantos almanaques para que Willie y Héctor rompieran moldes, esquemas y rocolas y alborotaran el cotarro, porque con ellos se cerró el círculo de fuego: ritmo, clave 1-2-3, 1-2,  soneo, solos de trombón, de piano, de timbal, de tumbadoras (rebautizadas  por los gringos, cuando no,  como conga drums,) y la pizca de sabor que faltaba para que los chalacos paladeen: el baile. Y se cerró el círculo, ladies and gentleman, a bailar, showtime, ¡a bailar que el mundo se va a cambiar, let’s dance!

Se llenaban los conos (y no con helado)...

Algunos autores afirman que la salsa nació con la Fania. Nada más falso. La salsa, aún sin ese polémico nombrecillo, desembarcó al rico Llauca un par de años después de la llegada de Castro al poder en Cubita la bella. El primer LP de ese tipo, aunque no se le llamaba salsa, lo escuché por el Gran Combo en los años 63 o 64, pero no sé si por la huelga de tranviarios o por la terquedad de los chalacos para no compartir sus secretos musicales con los limeños mazamorreros, la música latina - como se llamaba a la salsa neoyoricua en esos tiempos - no llegaba a la capital, a Limón. 

Y demoró en llegar algunos años más. Es que empezaban a repletarse los conos y no precisamente de helado, sino de provincianos e inquilinos morosos en unas invasiones a las que la Prensa y El Comercio tildaban de bárbaras, con una tilde que caía como hachazo en el ojo. Y los paisas, por la alegría de saber que jamás volverían a pagar el alquiler de la jato y por la tristeza de recordar los huaynos de su tierra, daban sus primeros pasos de cumbias y chichas de los Demonios de Corrocochay, de los antojos del guitarrista de los anteojos culo de damajuana de un señor llamado Enrique Delgado Montes y sus Destellos.

-  ¡Bailar salsa! – se quejaba un ayacuchano – ¡como si fuese fácil! Esa música es de negros y en mi tierra no los hay, papay, porque los negros en las alturas se ahogan y se mueren nomás, papay. Lo calentito nomás les gusta, papay, además si mi chola me pesca moviendo las caderas, vistiendo esas camisas con los colores de la bandera de Tahuantisuyo – que jamás tuvo bandera – va a pensar que le estoy haciendo brujería como los chamanes que soplan aguardiente y zapatean haciendo sonar una maraca. Peor sería que crea que soy un cholo maricón, papay. Se me va con otro cholo, papay. Mejor bailo mi cumbia nomás, papay. (CONTINUARÁ)


viernes, 7 de junio de 2013

CARPIO, EL ZAPATERO DE LA 15 DE LAZO.

POR SÓCRATES ARANÍBAR LUNA
Era zapatero remendón de la vieja guardia, de aquellos que no trabajaban aún con los adelantos mecánicos de las ruidosas renovadoras de años después. Y, al igual que sus colegas de aquellos tiempos, no trabajaba los lunes porque estos eran sus días de compras (y de borracheras). Los lunes se vestía de terno y zapatos azules de gamuza ("blue suede shoes", cantaba Elvis en un viejo rockanroll), y pasaba la voz con un saludo original: “hola viudo". Y nunca supe por qué nos decía ‘viudos’ a los muchachos...
Su casa -taller se ubicaba en un callejón de la cuadra 15 de Francisco Lazo y disputaba una antigua competencia en el principal del citado lugar con Mantari, el otro zapatero del barrio. Los martes para ellos eran de full chamba porque había que restaurar los "cocos" de los peloteros del barrio, mayormente los de "perra brava"; los otros, los de pezuña limpia los reparaba Mantari, un zapatero quisquilloso que no aguantaba el aroma de la "pécora". A la entrada de su casa-taller no faltaba una silla minúscula en la cual sus clientes esperaban mientras hacían tertulia (léase ‘chismes’) .

Entraban cuatro y salían tres...
Un buen día (mejor llamarlo mal día) se quedó dormido con la vela prendida y se le incendió el colchón, quemándole medio cuerpo y dejándolo baldado. Sus hormas, diablo y tachuelas quedaron ociosos para siempre porque ya no pudo volver a ejercer su oficio. Entonces se dedicó la encomiable tarea de proteger animales: gatos, perros, roedores, etc... Hasta la llegada de los pelícanos a la "paradita" del barrio... Muy de mañana salía con el viejo balde a recolectar las tripas de pescado de las carretillas de los pescaderos "Picho” y "Cabeza e’ Gato"; y los pelicanos, cuya ruta hasta ese momento era Callao - 2 de Febrero, encontraron alojamiento en los techos de la 15 de Francisco Lazo por amor a "Carpayo" ante el evidente malestar de los vecinos... Recolectaba el almuerzo en su casa y puntualmente, a las 12 meridiano, decenas de pelícanos se acercaban aleteando por su menú. Carpayo los regañaba "orden... orden ". Después del refrigerio llevaba a los pelícanos heridos a su cuartucho para curarles las heridas. Las malas lenguas decían que a su taller entraban cuatro aves y salían tres, y que después se encaminaba a la tienda de "Chin Chin" a comprar medio kilito de arroz. Y los muchachos murmurábamos: "hoy le toca almorzar arroz con pelícano".


Pelicanito, Pelicanito…

Pero Carpayo guardaba una historia secreta. También fue "cirujano", que practicó varias operaciones (chuzeados) que lo llevaron a vacacionar durante varias temporadas en el "cerro"(el penal de la Isla El Frontón”), de ahí su afinidad con los pelícanos .. No sé cual fue su fin. Su recuerdo se perdió en la memoria de Lince y Lobatón.

Hoy una foto en el Facebook me lo trajo a la memoria...Las perversas leyendas dicen que entre el mar que delimita El Frontòn y las playas del Callao se escucha su voz diciendo : "pelicanito, pelicanito... ven por tu almuercito (y el mio )".

No sabemos más de don José Carpio o "Carpayo", o "Carpavio", como le decía mi compadre Carlos Ramos, por su afición al ron Cartavio. Sus hormas, martillos, diablos, sus tachuelas y sus zapatos azules de gamuza y taquito aperillado, se esfumaron volteando la Subestación en la punta de Castañeda y Manuel Segura, tomando Torres Paz.

De seguro estarán buscando a sus pelícanos o perdiéndose tras su memoria.


PERO ESTA FOTO DEL ZAPATERO CARPIO GUARDA OTROS RECUERDOS DE LINCE QUE RELATAREMOS EN UNA SIGUIENTE NOTA...

viernes, 18 de enero de 2013

'CINEMA LIBERTAD', POR DANIEL KIRI ESCOBAR


KIRI NOS TRAE A LA MEMORIA UN PEDAZO DE LINCE

A finales de los sesntas, la línea del tranvía Lima - Chorrillos desapareció para dar paso a la modernidad,  al Paseo de la República, hoy llamado El Zanjón. En ese mismo vértice, frente al monumento a Miguel Hidalgo y Costilla se mostraba a los vecinos de tres distritos el famoso cine Libertad, donde confluían los cinemeros de La Victoria, Lince y Santa Beatriz. Allí a diario, en las tres funciones, confluían los vaqueros, los vagos, los jeropas, los enamorados en la platea,  los billaristas de a la vueltita, los  mostaceros y cabrejos,  las damas, damitas y damotas en los lunes femeninos para compartir películas que cambiaban a diario. Justamente el genial Daniel ‘Kiri’ Escobar nos trae un poema-canción dedicado a ese inolvidable cine Libertad y a un clásico de cine, Charlie Chaplin.

¡Gracias  Kiri, por devolvernos ese pedazo de recuerdo de nustra infancia en nuestro querido Lince!

                                                                         Manuel Araníbar Luna


CINEMA LIBERTAD


Por Daniel ’Kiri’ Escobar





Cuando yo tenía  8 años
es decir bien a la mitad del siglo pasado
me dedicaba como todos los niños de esa edad
a los deberes sagrados de la infancia
que en mi época consistían en jugar a las bolitas
a los ñocos (no se rían, a los ñocos de bolitas por favor)
jugar a la escondida
al inmóvil, sin basta sin nada
jugar a la pera
jugar al mundo con mi teja de plátano chancado
jugar a la canca con mi palo de escoba
al teléfono malogrado con mi lata de leche que no digo la marca
para que no me hagan juicios indebidos
jugar al lingo
tener mi trompo de púa de hacha
tener mi trompo de púa sedita para impresionar a la hembritas
y tener mi trompo truquero de huarango duro
para chantarme en la cocina
la cocina ese territorio desde donde ya la infancia va estrenando malicia.

porque en este mundo hay que saber desde chiquito
que se puede ganar o se puede perder
y que todo el truco esta en hacerlo con un poquito de estilo y elegancia
en esas andanzas estaba yo con mis amigos el cuqui, el Papis
el maravilloso zurdo Tabo, campeón de ñocos (de bolitas)
cuando pasaba por ahí mi tío el gordo Vitaminas,
que tenia una manera muy particular de invitarnos al cine
nos decía:
sobrino anda dile a tu mama que nos de para la entrada.

y nos íbamos al Libertad
viejo cine del barrio que por llamarse así
tuvo que rendir un día sus muros al avance del progreso
vías expresas, edificios con alma de acero y cara de espejo
se llevaron volando por los aires al ecran y sus habitantes
personajes de películas mudas
que ahora que ha pasado el tiempo
siento que se van pareciendo más y más a mí
a mis amigos titiriteros, saltimbanquis,
compositores, autores, interpretes
músicos, poetas, escultores y dibujantes y pintores
para ellos :

ya veis lo que me ha pasado
quede solo y sin trabajo
y hoy que me muero de hambre me quite un zapato y me lo comí
y estoy por ahí canturreando
sin mas el amor brindando
tengo mis 3 moneditas toda mi fortuna no preciso mas
en el viejo cinema del barrio dieron esa película muda
donde veis que chaplin regresaba a su tugurio
con su fiel compañerito un perrito
que sabía morder a los policías
y un hambre aun mayor mas inmenso que la inmensa fortuna del papa
no, no quedaba otro remedio que meter en el horno de leña
al viejo zapato que al andar sacando el dedo te hace una seña
preparar unos ricos espaguetis de pasador para el perrito (ja, mentira)
ay hermano chaplin mira bien como estoy igual que tu
ahora se cuanto te quiero
especialmente cuando te deja la chica parado en la esquina
y se va con el banquero
ya veis lo que me ha pasado
quede solo y sin trabajo
y hoy que me muero de hambre me quite un zapato y me lo comí
ya veis lo que me ha pasado
quede solo y sin trabajo
y hoy que me muero de hambre me quite un zapato y me lo comí
y me lo comí

viernes, 2 de noviembre de 2012

DÉCIMA FESTIVA DE ANA ZARINA PALAFOX POR EL DÍA DE LOS MUERTOS

 Por Sócrates Araníbar Luna

Esta vez Ana Zarina Palafox, coincidiendo con el día de los muertos, le envía a Sócrates una divertida calavera en décima. 


La muerte intentó llevarse
a Socrates Araníbar

para hacer con él almíbar
y con este postre, hartarse.
Tenía madera de arce
ya lista para la tumba,
pero él seguía en la rumba
pues Chabuca y Carlos Hayre
lo protegen desde el aire
y no dejan que sucumba.

                                       - Ana Zarina Palafox-

CALAVERA DE SÓCRATES PARA ANA ZARINA



Que se cuide cierta güera,

le ha advertido la carcancha (*)

que aunque esté pura y sin mancha

un buen día se la lleva.

Vaya haciendo la maleta,

Deje de sonear riendo

versos, décima y remiendos,

guarde guitarra y jarana

y enrumbe pa’ la montaña...

los pasos le anda siguiendo.

                                  - Sócrates Araníbar Luna -



(*)La "carcancha" es la "calaca" de ustedes.



Ana Zarina Palafox es una extraordinaria trovadora repentista en los géneros de son jarocho y huasteco, escribiendo además poesía con temas contemporáneos, pero basada en las formas métricas tradicionales (copla, seguidilla, sextina, décima, glosa, lira y soneto). En 1997 presentó su libro "Déjame cantarte un verso... o varios (trova femenina con estructuras tradicionales)".

Actualmente forma parte del proyecto Tierra: Tiempo y Contratiempo (programas para la televisión cultural) y tiene como prioridad de vida el seguir viajando, para poder contarles, en textos, fotografías, música y videos, mucho más acerca de este país al que adora.

En su llegada a Lima, protagonizó interesantes contrapuntos de décimas cantadas con el destacado decimista linceño David Alarco Hinostroza. Posteriormente, gracias a la magia de las redes sociales, inició una gran amistad con los integrantes de nuestro blog ‘Lince y Lobatón’

CALAVERAS

Una de las múltiples tradiciones mejicanas que cultiva Ana Zarina son las “calaveras”, antiguamente llamadas “panteones”, las cuales son tradiciones mexicanas en peligro de extinción.

Las calaveras son como un epitafio-epigrama lacónico, dice el zamorano Eduardo del Río “Rius”, y están escritas en forma de verso dedicado a los amigos, familiares o conocidos sólo en Día de Muertos. Una de sus características es que constituye una oportunidad para expresar lo que se piensa acerca del otro, de espacios, funciones o cosas, de un régimen del pasado y del presente. No es fácil decir lo que uno piensa de los demás, por eso las calaveras constituyen una forma de literatura valiente.

Quienes escriben panteones son personas que ven la muerte con un sentido del humor, combinado con ingenio que le imprimen a sus escritos. Gustan desarrollar su imaginación para decir lo que piensan, aceptando el reto de comunicarse en verso, octavas o décimas de todos los sabores y gustos.

Esta forma de escritura se desarrolló desde el siglo XIX. Al cobrar fuerza en el siglo pasado, las calaveras comenzaron a ser censuradas por los gobiernos en turno debido a que una gran cantidad sirvió como crítica a los funcionarios, pues en ellas se manifestaba la inconformidad que imperaba entre los gobernados. La policía llegó a confiscar o destruir muchas de éstas, por eso no es fácil encontrarlas en las hemerotecas. A pesar de la censura, en el Día de Muertos se ejerce -ahora muy poco- esta forma de escribir, con el consentimiento de las autoridades.


He aquí unos ejemplos


A Diego Rivera:
Este pintor eminente
 cultivador del feísmo
 se murió instantáneamente
 cuando se pintó a sí mismo.


A Guty Cárdenas:
 Este joven trovador
 se nos volvió vanidoso
 y de purito hablador
 yace olvidado en el foso.
...................................................

DECIMA CALAVERA DE DAVID ALARCO HINOSTROZA PARA ANA ZARINA PALAFOX



Por rumbera, bailarina,
guapanguera y trovadora,
la calaca encantadora
hechizó a Ana Zarina.
Su mirada femenina
también hechiza a un varón,
que es de Lince y Lobatón,
endulzándolo en almíbar
a Sócrates AranÍbar
para llevarlo al panteón.

                            -David Alarco Hinostroza -