miércoles, 8 de enero de 2014

RECUERDOS CARVAJALINOS: LA CANCHA

Por Manuel Araníbar Luna
Se venía el aniversario de El Portal Celeste. Y Beto, el director, decidió organizar un  partido de fulbito entre hinchas y redactores. Y entonces de Ernesto salió la idea: 
- alquilemos una canchita de pasto artificial en el Melitón Carbajal.
¿Qué dijo?
Me pellizqué las orejas. Dijo bien. De la conferencia por la presentación de Ahmed en la Florida tomamos de frente por Alcázar, Tacna, Wilson, Gálvez, Iquitos y llegamos.
¿Sabes cuánto tiempo había pasado desde la última vez que pisé este legendario colegio de mi adolescencia? ¡Uf, qué te digo! Fue el año 64, nos mudamos al Callao y ese año pasé mi última temporada en el colegio. Eran ocho viajes de tranvía diarios. Luego me alejé del todo dejando un baúl de recuerdos de mi barrio y mi colegiazo.
De niño lo veía inmenso con sus paredes de ladrillo rojo que combinaban con el color merengue. Todas las grandes unidades tenían el mismo color de fachada, rejas y una que otro cambio.
La cancha y su portero renegón.  
Entramos por la cancha. Mejor dicho "las canchas", porque eran varias canchas de pasto artificial. Primera de las muchas sorpresas de ese día. Ya no estaba el inmenso portón verde de pino Oregón apolillado cuyos goznes rechinaban como catre de recién casados. Ahora todo era moderno, puerta de reja metálica bien pintadita, guardián uniformado y servicial. En la cancha ya no está la llama ni su descendencia. Además hubiera muerto de intoxicación por comer pasto artificial. Por supuesto, tampoco estaba el antiguo portero que rezongaba contra todo estudiante palomilloso que pasaba por ahí. Y claro, los culpables éramos casi todos: molestábamos a la llama, ensuciábamos sus cordeles, los pelotazos golpeteaban sus ventanas, nos escapábamos a la calle por la tapia que daba detrás de la piscina hacia el jardín de la unidad vecinal que colindaba con San Eugenio, y de la misma forma  ingresábamos por ahí cuando llegábamos tarde. La única forma de calmarlo, al menos por un rato era regalarle cigarrillos Country para que se haga el loco. Pero el guardián no fumaba, los revendía a una peseta, o sea veinte cobres, lo cual era un robo escandaloso para un escolar que vivía de sus propinas.
Los festivales dominicales
Pero sus peores pesadillas las vivía los domingos con los festivales deportivos. El sufrido portero debía tener cuidado con los visitantes: llegaban gentes con espíritu deportivo, pero junto a ellos se infiltraba gente de mal vivir: orinaban sobre las paredes, defecaban en cualquier rincón, rompían botellas, se robaban la ropa del cordel, y no faltaban parejas furtivas que se quedaban en las esquinas oscuritas. 
Y a su mujer, mucho más renegona,  había que comprarle sus intragables gaseosas rojas o anaranjadas, tibias y con chapas oxidadas de marcas desconocidas. ¿De dónde las traería? Después, empezó a vender marcianos, diz que de frutas. Eso no se lo creía ni un bebé de tres años. Los de chicha morada ni eran de chicha ni eran morados. Y de los otros sabores ni hablar, los de leche, por ejemplo, tenía un sabor a yeso mezclado con talco de carnavales.
La piscina.
La piscina antes estaba al aire libre. Las clases de Educación Física con los profesores Gómez Sánchez y Vallejo (otrora campeón de atletismo a nivel nacional) la hacíamos en  piscina en los meses de abril y mayo. En abril no había problema porque el calorcito aún entibiaba las veredas. Pero en mayo, ¡uy curuju! El frío ya picaba. Aun así el agua era temperada. Ahora está techada con vidrios templados en todo el contorno y vestidores  modernos. Una maravilla.

Pregunta: Nos informaron que el famoso Camarón, trabajador muy querido por los alumnos de varias generaciones, estuvo delicado de salud. Hagamos  votos por su restablecimiento.

CONTINUARÁ… 

viernes, 3 de enero de 2014

LA FUNDACIÓN DEL SPORT LINCE, UNA SEMBLANZA...

Por Sócrates  Araníbar Luna
El 1° de Diciembre de 1945  (fecha por confirmar) un  grupo de adolescentes, recién salidos de la niñez, vecinos de Lince, precisamente de la esquina donde confluyen Francisco Lazo , Manuel Castañeda y Manuel Segura , las 5 esquinas linceñas, formaron lo que al paso del tiempo seria una de las más emblemáticas instituciones deportivas del distrito: El Sport Lince.

Los fundadores...
Los jóvenes ilusionados con un club con el cual sacar cara por Lince deportivamente hablando eran, entre otros:

Roberto Carrillo, Antonio y Emilio Ruiz, Jorge Gonzales, Manuel Ramos Junchaya, Juan Saldarriaga, Humberto Mejía Borgoño, Oziel Araníbar Luna, Carlos y Santiago Masías Puente, Guillermo Cruz, Carlos García, Moisés García Da Silva  Pedro y Carlos Seminario Bravo.

Como todo cuadro de barrio que se precie de ser bien organizado se eligió por voto secreto al primer Capitán, Don Oziel Aranibar Luna.

El uniforme original era el verde olivo, obsequiado por Don Juan Velásquez, dueño de la botica que llevaba su apellido en la esquina de Gálvez y Segura. Don Juan. Para quienes aún no están enterados, el señor Velasquez fue el primer Alcalde del distrito de Lince. El primer presidente del flamante club fue el Señor Benjamín Murata Centeno, más conocido como 'Bacanaire', padre de Eduardo y Enrique, tremendos jugadores de la sexta cuadra de Emilio Althaus.

Este primer equipo fue sensación en el ambiente deportivo de todo Lince y Lobatón. Su arranque fue arrollador, pues dio cuenta de cuanto rival se le ponía al frente, debido a esto a la calidad de sus jugadores a quienes se les calificaba como merecedores de jugar en la primera división.

Un pequeño cisma…
  Algunos de ellos fueron tentados por otros clubes,  lo que provocó un cisma que puso en peligro el futuro de la nueva institución.
A raíz de esta primera ruptura, algunos de sus integrantes formarían luego el Sport México. Una verdadera pena para un grupo de muchachos que se habían criado juntos.

La reunificación se definiría en un partido donde el Sport Lince impuso condiciones y donde prevaleció la amistad, lo que llevó a que la concordia volviera a estabilizar el grupo.

En esta difícil época, el verdadero gestor de la ansiada reunificación fue Don Emilio Ruiz, quien sugirió  formalizar la Institución para afiliarla a la Liga de Fútbol de Lima.

Un equipo que nació campeón...
Para el primer campeonato de la Liga de 1956, El equipo se reforzó con los también vecinos del barrio: José Asca, Roberto Marchena, Alatrista, Cèsar Caro, Humberto Pacheco Odría "Huevo" y José ‘Pepe’ Bregante. El primer DT para esta lid fue Don Demetrio Díaz.
 Estos muchachos de barrio lograron que el Sport Lince se convirtiera en el primer equipo en toda la historia de la Liga que lograra el campeonato en el mismo año de su inscripción, la cual fue el 16 de Octubre de 1,956
Los integrantes de esta epopeya deportiva fueron:

En el arco Humberto Mejia,
Línea defensiva: José Bregante y José Asca de backs centrales; Santiago Masias y Carlos Masías como laterales ;
Volantes: Oziel Araníbar y Ayulo;  
Delantera: ‘Jando’, ‘Huevo’ y Guillermo Cruz en las puntas,  Moisés García y César Caro de entrealas y como delantero centro Roberto Marchena.

Alternaban tambien en el equipo campeón: Emilio Ruiz, Alatrista, Agüero, Odría entre otros.

Nuevas hornadas…
Con los años llegó la necesaria renovación con otros jóvenes como Juvenal Bravo, Ernesto Mejía, José Zavala, Santiago Matta, Hildebrando Zambrano, Beto Aguilar, Pelón Díaz, Adrián Solís, Zanatta, Riquelme, Carlos y Alfredo Hernández, Eduardo y Raúl Calle, Carlos Luna,  etc. es digno recalcar que los que trascendieron en el equipo hasta casi los 40 años fueron Oziel Araníbar Luna y Humberto Mejía Borgoño.

Beto Mejía, un caballero a carta cabal…
En esta breve reseña es del caso mencionar al Señor HUMBERTO MEJIA BORGOÑO, Beto, quien,  por su diligente y desinteresada actividad logró que el SPORT LINCE se mantenga siempre activo en todo certamen realizado en Lince a lo largo de casi 60 años.  

Sin nuestro querido Beto, las familias Márquez y Ramos y el apoyo siempre activo de Delia, Antonia e hijos, Manuel y demás integrantes de estas grandes familias, la institución no hubiera logrado mantenerse activa en estas seis décadas.

En lo personal me precio de ser amigo de Beto, de haber compartido con él, en la cocina de su casa, tragos, confesiones, bromas, risas, tristezas y una amistad a toda prueba, sin que haya una pizca de irrespeto en ninguna de las dos direcciones. En estas líneas deben haber notado que no hay, a diferencia de otras, bromas ni situaciones humorísticas y es que el momento no lo amerita.
(Continuará…)


domingo, 8 de diciembre de 2013

TRES CRACKS LINCEÑOS EN EL JUAN AURICH

Por Manuel Araníbar Luna
Parados: Roberto "Tito" Elías, Lizandro Navarro, Benjamín Campos, Carlos Campaña y Castrillón. Hincados:  "Canuto" Cadenillas, Chauca, "Perico", "Papocho" Rubianes, César Arnáez y Gonzales Pajuelo.
Hace muchos años, conversábamos con un amigo victoriano en un conocido restaurante de la avenida Julio C. Tello acerca de las bondades  y figuras de nuestros respectivos distritos. Mi amigo (q.e.p.d.) era hincha del equipo de Matute,  y mucho más de Perico León, de quien manifestó era “hijo predilecto de La Victoria”. Fingiendo ignorancia, le preguntamos de qué barrio era Perico.

Papelito manda…
Lleno de orgullo replicó que Perico es nacido en Mendocita. Le dimos cuerda un buen rato hasta que le soltamos de golpe lo que todos los linceños sabíamos, que Perico es más linceño que el cine Alianza.
La respuesta lo hizo saltar hasta el techo del restaurante.
Además –lo apabullamos- hubo un momento en que en el plantel titular de Aurich jugaron tres linceños.
Papelito manda – replicó-, a ver, muéstrame una prueba.
Se concertó la apuesta. En los siguientes días indagué en periódicos y revistas deportivas (la palabra internet ni siquiera existía en el diccionario) pero no hallé la dichosa foto. Finalmente lo olvidé. Hace unos años mi amigo  falleció. Entonces, acongojado ante su ataúd  pensé que la dichosa apuesta ya no tenía razón de ser.

Un correo sorpresivo...
Hasta que hace un par de días -¡sorpresa!- recibimos un correo.
“…revisando algunas páginas encontré a tres jugadores  de LINCE que jugaron juntos en un equipo de la primera profesional, específicamente el Juan Aurich de Chiclayo… Roberto "Tito" Elías, César Arnáez y  el gran Pedro Pablo "Perico" León García… y los tres eran de la zona de Lobatón. …  "Tito" Elías jugó para el " PELIKAN", Arnáez para el "HURACÁN" y Perico para el GARCILAZO…”
Firmado: Oscar Bedregal Vargas.
La apuesta con nuestro difunto amigo saltó nuevamente. “Al fin ganamos la apuesta, Mario”, dijimos mirando al cielo.
El Melitón y Lobatón…
En la carta, además, el amigo Bedregal hizo hincapié en un olvido elemental:
“…aún falta escribir sobre el alma mater de muchos como es la GUE MELITON CARVAJAL y también de la gente de LOBATON, que siempre dio buenos jugadores…”
Gracias amigo Oscar Bedregal, por el tremendo dato y por este memorex virtual. Prometemos muchas notas con respecto a su pedido. Linceños como usted nos animan a seguir escribiendo de  Lince y Lobatón.
¡Un solo corazón!


miércoles, 23 de octubre de 2013

EL CINE ALIANZA, UN PEDAZO DE LINCE QUE SE FUE…

El Alianza: ayer fue chongo, hoy un templo
Por Sócrates Araníbar Luna
Viajaba en una Coaster por la avenida José Pardo con rumbo a mi domicilio en el Callao y justo se sale malogrando en la esquina con Gálvez. Como no tenía ningún apuro, decidí dar una vuelta por mi antiguo barrio. Después de casi treinta años volví a pasar por la 17 de Gálvez. Eran las horas de la siesta y recordé que hace más de cincuenta años, a esa misma hora empezaba el movimiento para entrar al cine Alianza, toda una leyenda en Lince. Y mil anécdotas llegaron a mi mente…
Los personajes del Alianza…
Desde la 2.00 p.m. empezaba el movimiento. A esa hora se ubicaba Don Enrique con el sanguito más rico de Lima sobre su tabla con dados para la timba de ‘grande y chica’.  Los vagos sentados en la vereda con sus novelitas de cowboys de Marcial Lafuente Estefanía ò "James Bond 007" de Ian Fleming (versión bolsillo), las habitas (chicle serrano) y un enjambre de personajes:
" Maca", "El Lechugano", que pregonaba sus papitas rellenas: ...”¡veneno, veneno!”. Kike (que era el operador), su hermano "Babita",  mi causa "Cuteto" (por razones de investigación), el cojo Mario q. e. p. d., el Ciego Pancho, Cara de Gallo, mis primos "Los locos Luna", y yo (a la Escuela en la mañana y no daban tareas como hoy).

Las películas perdidas...
Debe haber sido el cine más barato de Lima junto al Huáscar de los Barrios Altos y donde se proyectaban las películas más antiguas, las que ya habían dado la vuelta tres veces por todo el Perú  Sin embargo, iban los intelectuales a buscar filmes trascendentales, ya que al no existir aún los Cines-clubs era imposible verlos en otro lugar. No era raro ver en la platea alta a don Alfonso Delboy, a Sebastián Salazar Bondy, a Pedro Ureta, padre de el Loco Ureta. En una reciente entrevista Ricardo Bedoya (de "El placer de los ojos") confesó ser asiduo parroquiano del cine Alianza porque ahí encontraba películas clásicas que se le habían escapado hacía muchos años.
Tan popular era el cine que la chispa barrial le colocó apodos jugando con los nombres de cines de primera categoría: Metropulga, Aliambra etc.
A la última función de noche asistían diversos personajes arquetípicos: los que iban a ver la película, los que iban a joder, los "brócolis" (Matta, "Aguila Coja"), los mostaceros, los chacchadores de coca y los que roncaban dormidos (había que tirarles pepas de durazno para que no hagan ruido), y si la película era mala el chongo se generalizaba.

John Wayne, Bebe y el famoso chongo…
Recuerdo uno de los chongos más famosos.
Escena de El Hombre Quieto: John Wayne entra a la fuerza a la casa de Maureen O´Hara, se besan, apagan la luz y luego se oscurece la escena... amanece y cantan los pajaritos... desde el lado derecho se escucha una voz aguardentosa:
-      Bebe, ¿se la cachoooó?
-      Síiii! – responde Bebe desde el frente con su inocente voz de pito.
 La mamá de Bebe, una voluminosa dama que se sentaba siempre en la última banca,  no se aguanta:
-      ¡Bebe ya escuché,  en la casa te reviento!!!

Cinco minutos de risas y cada diez minutos se repite el chongo. La gente esperaba que la sala quede en silencio y surgía nuevamente la imitación de la voz de la señora (era Makachorrin)...
-      ¡Bebeeeeee, ya te escuchéeee!
Jamás me reí tanto en una sala de cine. Confieso que yo también imité a la señora, pero una sola vez. Y al pobre Bebe, el inocente personaje de la voz de pito,  la frase le quedó pegada a los oídos durante varios años; al pasar por la calle los vecinos linceños lo saludaban con este latiguillo
-      ¡ Bebe, ya te escuché!...
A ese entrañable viejo Cine lo repletaban en Semana Santa gente de todo Lima que buscaban "La Pasion de Cristo" (versiòn muda) que tan gastada andaba que terminó durando sólo 15 minutos. Otros habitúes buscaban el Cine Negro francés de los cuarentas. y allí sentado en una de sus bancas apolilladas vi una estupenda versión francesa de "El Dr. Jeckyll y Mr. Hyde", en la que Mr. Hyde era un chaplinesco personaje llamado "Opalo"...chapa que heredó mi causa Miguel Matta Zevallos. 
Cerró el viejo cine y se cerró toda una etapa de la vida de Lince y Lobatón y las imágenes de su ecran volaron al infinito, pero dicen los que aún viven por el lugar que -como en La Canciòn del Viejo Roxy de Joan Manuel Serrat- por las madrugadas se escuchan las voces de Marlon Brando, Humphrey Bogart, Jean Servais, Marilyn, con acústica de salón vacío... Ah, y también se puede escuchar los ecos de la voz de la madre (q. e. p. d.) de Bebe
-      Bebe, ya te escuché, en la casa te revientooo!!!
(Esta serial continuará la próxima semana…)




lunes, 21 de octubre de 2013

CARLOS GALDÓS, UN LINCEÑO MULTIFACÉTICO

Linceño multifacético. Conduce un programa de radio, otro de TV, la noche es mía, escribe en Somos el magacín sabatino de El Comercio. Carlos Galdós es todo un personaje: dice lo que piensa, odia el racismo, la cucufatería, la politiquería, la pituquería despreciativa, la huachafería de quienes sin tener nada imitan a los que tiene todo y ... muchas cosas más que no caben en un reportaje. En una entrevista de Perú.21, Carlos Galdós habla con cariño de Lince, el barrio en que nació y lo vio crecer. En fin, es un personaje que se las trae. Y además ama a Lince.



¿Alguna vez viviste unas vacaciones permanentes?

Ya quisiera. Cuando uno es chiquillo, los viejos no te dejan; además, desde muy chico tuve muchas responsabilidades. Claro, en Lince tuve bastantes noches de fiesta, de madrugada, de parque, donde la gente llegaba en tandas: la primera, de jóvenes, que se quedaban hasta que nuestras mamás nos llamaban a dormir; luego venía la gente de parque, la chonguera, y más tarde llegaba el residual achorado y bravo que tomaba Cienfiegos con Kanú en jarra de plástico (ríe). (el subrayado es nuestro)


Dicen que uno recién es famoso cuando te imitan en un programa cómico…

Me imitaba ‘Felpudini’ (risas). Me parecía genial, qué talentoso, era tal cual. Me fui a hablar con mi vieja y le dije: “Tengo un hermano que me has negado” (risas). En las imitaciones está cómo te percibe la gente, lo que uno no logra ver. Al observarlo –al observarme–, sentía que tenía gusanos en el estómago, ¡de dónde tanto movimiento! (y mueve las manos). A veces, cuando hablaba de mis viajes, sonaba pretencioso; son cosas que uno debe cuidar.

Escribes en Somos, tienes un programa en Studio 92, desde el lunes conducirás La noche es mía. ¿Cómo manejas todas estas facetas?

También tengo una hija, una novia; acabo de publicar un libro y hago mis unipersonales. Hay personas que pueden trabajar de 8 a.m. a 10 p.m. en una oficina y son felices; si me ponen en una, me suicido. Mi trabajo implica una gran dosis de creatividad y, aunque no lo parezca, es desgastante pues, para mí, el ocio es un trabajo.


¿Tu madre está orgullosa de ti?

No se lo he preguntado. ¿Qué intuyo? Que sí. Mi vieja y mi entorno –la gente que me quiere, que no suma más de cuatro personas– se preocupan por mí: quieren que esté contento, que haga lo que me gusta. Y cuando le conté a mi hija –quien tiene seis años– que me iban a dar un programa en la TV, me dijo: “Ya era hora”.

¿Qué le agradeces a Lince?

Todo. Lince me dio la piel y me la curtió. Y más que a Lince, le agradezco todo a mi origen: mi madre; a ella, en verdad, le agradezco todo.

Tomado de Perú 21.pe

Autor: Gonzalo Pajares.

gpajares@peru21.com

domingo, 22 de septiembre de 2013

LINCE Y SU HIMNO QUE MUCHOS DESCONOCEN

Por Ricardo Gerardo Manrique



Para información de algunos incrédulos, puedo jactarme de ser linceño de pura cepa. El porqué es muy sencillo, nací el 7 de diciembre del 40 en la calle Emilio Althaus, número 682. A los cuatro años pasé a vivir a jirón Candamo, número 837 y desde el año 1967 vivo en el pasaje San Roberto, mejor dicho, nací, crecí y estoy envejeciendo en Lince.

Lo más interesante, es que hasta no hace muy poco me enteré que mi querido  distrito tenía su himno y que el autor es el señor Cuadra, un músico linceño procedente de la Republicana y que vive en la primera cuadra de San Roberto.

Bueno, aquí se los adjunto, para que en las noches de bohemia, podamos cantarlo juntos los linceños de antes y los de hoy en día.

HIMNO DE LINCE

Lince, Lince, tierra con honores.
Querido Lince de mis amores.
Todos tus hijos te respetamos
y con orgullo te veneramos.
Lince, Lince, bello, añorado,
eres presente, eres pasado.
Lugar amado de nuestra nación, hoy te cantamos con emoción (bis).
Eres Lince, fruto de la patria.
Cuna de hombres que por ti saben luchar.
En mi pecho hoy flamea tu bandera,
bello escudo que te hale más y más.
Lince, Lince, tierra con honores.
 Querido Lince de mis amores.
Todos tus hijos te respetamos y con orgullo te veneramos.
Arriba Lince, Lince querido. Rincón amado de mi Perú.
Distrito Lince, bello, añorado,

Hoy te cantamos con emoción.

miércoles, 28 de agosto de 2013

RULLI RENDO, ADOPTADO POR LINCE DE UN SOLO TOQUE.

Por Sócrates Araníbar Luna
JULIO EDGARDO BARRERA LARRIEGA... ¿les suena?, claro que no, pero si decimos RULLI RENDO lo va a reconocer toda América y parte de Europa.
Este gran artista, desde el 2005 hasta la fecha reside en la calle Julio C. Tello, emblemática avenida que fue hogar de los criollazos Hermanos Govea y Filomeno Ormeño. Hoy Rulli es uno de los más famosos hijos adoptivos de Lince y Lobatón, gracias a la fama de sus toques.

Tito Puente y Rolando Laserie…
Se inició en la vida artística a los 16 años grabando música criolla, para luego pasar a la nueva ola. No obstante, sus inquietudes iban más allá, pues no había límites para su inquietud creadora, convirtiéndose en el músico popular peruano más exitoso de toda la historia. En el 69 compuso la cumbia " Si tú te vas " que fue grabada por Tito Puente y Rolando Laserie entre otros.
 A partir del año 1973 dejó definitivamente el canto para dedicarse exclusivamente a la composición y orquestación. Empezó a sonar fuerte en las emisoras radiales.

  ¡Asu, cuántos estudios!
Hizo sus estudios primarios en la Escuela América (hoy Colegio América) del distrito de La Victoria, y los estudios secundarios en el Colegio San Andrés de Lima. Estudió en el Conservatorio Nacional de Música. Luego, en la UNI Ingeniería de Petróleo. No contento con ello, siguió Letras y Periodismo en la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Delis (1965.)

En Viña del Mar
El 14 de abril de 1964, Raúl del Mar, director artístico del sello "El Virrey" lo bautizó artísticamente con el nombre de Rulli Rendo, cuando tenía 17 años y era cantante de rock. Empezó su carrera profesional grabando un disco con los temas Me recordarás (del chileno Fernando Allende) y Corazón (del norteamericano Mann con letra en español del mexicano Manolo Muñoz)
Ganó el Festival de Ancón de 1970 con el tema "Vamos de la mano hacia el Cielo"  y "Ay corazón, corazón" y "Un pañuelo y una flor". A propósito, ¿quién no ha tarareado alguna vez esta balada?
Ha participado como cantante, autor, compositor, arreglista y director orquestal, prácticamente en todos los Festivales de Canciones del país. Fue el primer peruano que logró clasificar en el Festival de Viña del Mar, 1975 (Dónde Estás Querida Mía) y 1976 (Juan Salvador Gaviota).

La onda de los toques
Lanza sus primeros LP tropicales llamados siempre "Toques" en referencia a que durante los toques de queda en el Perú se realizaban bailes de "toque a toque" (por la noche) por ello se quedó ese nombre a la mayoría de su obras. Los toques vendieron la exorbitante cantidad de doce millones de copias en Perú , México, España, Alemania y Holanda. Y Rulli -a diferencia de otros artistas que se pasean por la TV para hacerse propaganda-no es de jactarse ni hacerse autobombo. ¿Qué otro artista peruano siquiera ha vendido la décima parte de esa cantidad? Sin desmerecer a los grandes artistas peruanos, nadie.
Vivió en México desde 1980 hasta 1995 e impuso muchos éxitos con su grupo musical RULLI RENDO, ORQUESTA Y COROS.